diente de león

Diente de León

FLOR DE DIENTE DE LEÓN

El diente de león (Taraxacum officinale) es una planta muy conocida por sus flores que hacen ramilletes redondos donde se van volando las semillas y esparciendo a los alrededores tanto por los niños que por los vientos. El diente de león es otra beneficiosa y conocida planta que forma parte de las “malas hierbas” ya que es considerada como maleza, aunque sería más correcto decir “hierba adventicia”.

El nombre Taraxacum deriva de los vocablos griegos taraxos que significa “enfermedad” y akos “remedio”, en alusión a la propiedad curativa de esta planta. Y por último, la palabra offinale hace referencia a “oficina”, que significa que esta especie es utilizada en oficinas de farmacias para la elaboración de productos medicinales.

Color del diente de león

Las flores son de un color amarillo dorado que la hacen fácilmente identificable.

¿Cuándo florecen los diente de león?

La floración tiene lugar de marzo a octubre.

PLANTA DE DIENTE DE LEÓN

El Taraxacum officinale, conocido comúnmente como diente de león, pelosilla, achicoria de los montes o taraxacón, es una planta herbácea que pertenece al género Taraxacum, que a su vez forma parte de la familia de las Asteráceas (Asteraceae).

Esta planta es  nativa de Europa, y ha sido diseminada por todo el mundo. El diente de león crece en todas las zonas de clima templado en terrenos secos, praderas, vegas, bancos arcillosos, cultivos y a la vera de los caminos.

Cuidados de la planta

El diente de león es una planta muy tolerante en cuanto a altitudes, puede crecer en altitudes de hasta 2.000 metros.

La planta se da mejor en zonas a pleno sol o media sombra. Es una planta resistente al frío, aguanta la helada, el viento y es muy poco exigente a las condiciones de suelo.

La planta debe sembrarse en un suelo y clima húmedo y templado. Tiende a suelos frescos y húmedos y le encanta el suelo con mucho nitrógeno. No le conviene suelos arenosos y turbosos.

El abono va a depender de si se ha cultivado la planta con fines ornamentales o medicinales. Si se ha cultivado con fines medicinales, es necesario evitar los químicos y usar compost natural para evitar problemas de salud al ingerirla. Con abonar ligeramente 2 veces al año será suficiente para cubrir sus necesidades y mantenerla sana.

Esta es una planta que no necesita un cuidado extremo, por lo tanto si tienen el terreno adecuado y se les riega cada 2 días es muy probable que se obtenga una planta saludable. Durante el verano se debe prestar especial atención al riego, no dejando pasar más de 3 días sin regar. Es muy importante que la tierra se mantenga siempre húmeda y reciba rayos de sol.

CARACTERÍSTICAS DE LOS DIENTE DE LEÓN

El diente de león es una planta herbácea, perenne, sin tallo de 20 a 30 cm de altura, con la presencia de látex lechoso. Posee raíces pivotantes, gruesas, carnosas y profundas, de hasta 30 cm de longitud. Posee hojas numerosas, lobuladas, lanceoladas, dentadas, sin pecíolo y dispuestas a nivel del suelo. Las inflorescencias son en capítulos solitarios en un escapo o pedúnculo hueco que nace del centro de la planta; los capítulos contienen numerosas flores amarillas, rodeadas de lígulas amarillas, pentadentadas. Las infrutescencias poseen frutos tipo aquenios, con vilano, constituidos por múltiples aristas blancas, sedosas, en forma de pelo blanco. Cada vilano sostiene un pequeño fruto aquenio que vuela con el viento en forma de paracaídas. Tanto la raíz como las hojas tienen un ligero sabor amargo.

SIGNIFICADO DEL DIENTE DE LEÓN

El diente de león, además de ser una planta muy reconocida mundialmente por sus semillas voladoras, es una planta que históricamente se le han atribuido significados místicos, terapéuticos y alimenticios.

La planta de diente de león tiene un lugar en los mitos y leyendas, dado que sus flores se abren cuando sale el sol y se cierra con el crepúsculo. Se cuenta que la planta nació del polvo que levantó el carro de Helios, el carro solar, en su ruta repetida alrededor de la Tierra. Otro significado interesante de la flor de león es su uso como horóscopo en algunas regiones, ya que se dice que los soplos necesarios para hacer volar todas las semillas de la planta, son los años en que se tardará la persona en conseguir pareja. Actualmente, el diente de león es empleado como depurativo, diurético, tónico y es considerado que tiene efectos beneficiosos para el hígado. Es así como aún hoy en día, el diente de león mantiene las propiedades terapéuticas que se le atribuyeron tradicionalmente en el pasado.

Otro uso de la flor de león es el alimenticio. Las hojas jóvenes se pueden consumir en ensaladas, como verdura o condimento. Con la ensalada se aprovechan todas las vitaminas y sales minerales de la planta. La raíz tostada se usa como sustituto del café. Además, esta planta es de gran importancia apícola, es decir, contribuye al mantenimiento del ciclo de vida de las abejas.

¿CÓMO CULTIVAR DIENTE DE LEÓN?

El diente de león fácilmente se establece con semillas, en muchas regiones crece de manera natural  en los campos cultivados donde no se utiliza fertilizantes químicos o herbicidas. A pesar que esta hierba crece espontáneamente de forma silvestre, también se puede cultivar en casa.

Es importante que se tome en cuenta que esta es una planta que se puede multiplicar fácilmente por todo el jardín. Por lo que, se recomienda sembrar el diente de león en macetas si se desea controlar la multiplicación de la misma. Contrariamente, si se desea que el cultivo abarque un terreno extenso, se recomienda sembrar dejando un espacio entre una y otra para que crezcan fuertes y sanas.

El primer paso antes de sembrar el diente de león en maceta o en el jardín, es germinar la semilla. Para esto se debe utilizar semilleros llenados con el sustrato compuesto de compost y arena. Luego se entierra las semillas a unos 3 mm de la superficie y a 4 cm de distancia entre cada una. Posteriormente se cubre con la tierra y se riega bien.

Cuando la plántula mida unos 10 a 15 cm se puede trasplantar a su lugar definitivo, es decir, a la maceta o directamente en el jardín. Se debe recordar que su lugar definitivo debe ser una zona donde reciba sol directo o semisombra.

Otras plantas fáciles de cultivar en el jardín y de rápida multiplicación son la albahaca y el aloe vera

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