ALOE VERA

Aloe vera

FLOR DE ALOE VERA

El Aloe vera es una desértica planta de hojas carnosas de muchas reservas, que la Madre Naturaleza creo para compensar la ausencia de agua en las zonas áridas. Normalmente crece en estado espontáneo en las lomas, a la orilla de los caminos y en lugares pedregosos, donde llueve poco. Su poder de resistencia a las sequías es tan fuerte que puede vivir sin agua por varios años. Es una planta bastante medicinal y necesaria. Algunos autores la han llamado “La planta de los primeros auxilios”, debido a la gran variedad de propiedades terapéuticas que posee.

La palabra Aloe se deriva del árabe alloeh o del hebreo halal, que significa “sustancia amarga y brillante”, descripción que solo es adecuada para uno o 2 ingredientes del Aloe vera. Y la palabra vera, que en latín significa “verdadero” se debe a que es la especie de aloe que tiene fama de ser la más medicinal y terapéutica.

Color del Aloe vera

El Aloe vera tiene flores amarillas, a veces un poco rojizas.

¿Cuándo florece el Aloe vera?

Florece de manera intermitente a lo largo del año, produciendo 2 o 3 flores tubulares amarillas muy parecidas al lirio de Pascua.

PLANTA DE ALOE VERA

El Aloe vera es una planta herbácea perenne que pertenece al género Aloe, que a su vez forma parte de la familia de las Liliáceas. En países de habla hispana es llamada comúnmente sábila o acíbar, en los de habla inglesa Aloe vera, Bitter Aloe y True Aloe. Y por último en Haití le dicen Aloés, Laloi, Patte Laloie y Aloés des jardins.

En el género Aloe se conocen alrededor de 200 o más especies distribuidas por tierras de todo el mundo tropical o subtropical. La especie mejor conocida en el mundo Occidental es la Aloe vera, aunque otros aseguran que es la Aloe barbadensis. Sin embargo, ambas son de amplio consumo a nivel doméstico e industrial. No obstante, existen otras especies de similares propiedades, como el Aloe socotrina, Aloe arborescens, Aloe capensis, Aloe vera chinensis y otras.

Se cree que el Aloe es nativa de África, donde hay más de 300 especies, y que de allí viajó a España, y luego a América. Sin embargo, algunos investigadores ponen en duda que el origen del Aloe sea africano, porque es posible que alguna de las plantas encontradas por los colonizadores en América del Sur hayan sido justamente Aloes. Sea como sea, se puede encontrar Aloe en todos los países donde el clima sea cálido y desértico o semidesértico, es decir, zonas tropicales y templadas, lo que proporciona un buen hábitat para el Aloe, que necesita muy poca agua para sobrevivir.

Cuidados de la planta

El Aloe vera al ser una planta nativa de zonas desérticas, requiere de muy pocos cuidados. Esta prefiere los suelos con un pH ligeramente alcalino. Se recomienda colocar el Aloe vera en un sustrato arenoso, con un fondo de dos dedos de grava para generar un buen drenaje. El sustrato puede ser una mezcla de tierra con arena o perlita, y luego añadir tierra de jardín rica en nutrientes.

Es importante regar escasamente la planta (de 1 a 2 veces por semana) y vigilar que el agua no se estanque. En zonas donde haya diferentes estaciones del año, regar con muy poca frecuencia el Aloe vera en invierno (cada 15 a 20 días). El exceso del agua le resulta fatal. Contrariamente, si se nota que las hojas se tornan secas y rizadas es porque no están siendo regadas lo suficiente.

Esta planta prefiere ser colocada en un lugar luminoso, pero no conviene que le de sol directo en exceso. Si estuviera sucediendo esto último, se verá que sus hojas se van tornando marrones, cosa que no resulta conveniente.

En relación a la temperatura, es primordial no someter nunca el Aloe vera a temperaturas inferiores a los 5°C. El rango ideal para un buen crecimiento oscila entre los 20 y 25°C.

Otra recomendación para mantener una planta de Aloe vera sana es no exponerla al viento ni a corrientes fuertes de aire. Esto se recomienda para mantener la integridad de la planta, ya que estas corrientes podrían romper su tallo.

CARACTERÍSTICAS DEL ALOE VERA

El Aloe vera es una planta herbácea perenne, casi o completamente acaulescente, con las hojas dispuestas en roseta al nivel del suelo, mide 45 cm de altura aproximadamente. Las hojas o pencas son de color verde glauco, erectas, angostas y lanceoladas, largamente acuminadas, numerosas, de 30 a 60 cm de largo, gruesas y llenas de jugo (líquido viscoso, pardurezco, de sabor amargo, llamado acíbar), lisas excepto por los dientes espinosos en los márgenes. Sus hojas gruesas bordeadas de espinas, que pueden ser de color gris o verde brillante, le dan la apariencia de un cactus, aunque en realidad pertenece a la familia de las Liliáceas. Es prima del ajo, la cebolla, el espárrago y el nabo.

Las inflorescencias en racimos, de 45 cm de largo sobre un tallo floral de 0,9 a 1,35 metros de altura, simple o ramificado. Las flores son amarillas o rojas, hermafroditas, tubuladas, inclinadas, perianto de 6 segmentos un poco recurvados casi tan largos como el tubo. Posee 6 estambres igualando el perianto; ovario supero, trilocular, con estilo que sobresale del perianto. El fruto es una cápsula seca que contiene numerosas semillas.

SIGNIFICADO DEL ALOE VERA

Hay que mirar a través de la historia para darse cuenta de que el Aloe vera ha sido apreciado en todos los continentes, en cualquier época. Aunque no ha podido constatarse, lo más probable es que el Aloe se utilizara ya en la prehistoria. En las diferentes épocas, se han atribuido al Aloe vera muchos y variados poderes mágicos y espirituales, además de sus propiedades medicinales o cosméticas.

Básicamente, el aloe es considerado una planta protectora, por lo que sus utilizaciones mágicas suelen estar relacionadas con la protección y la suerte. Sobre todo, se considera que protege de las influencias malignas y previene de los accidentes hogareños. Se cree que cuando el Aloe está plantado en la tierra, la planta combate las malas energías; mientras que si está en un recipiente con agua o colgado, sirve para ahuyentar la envidia y los problemas económicos. En las preparaciones mágicas, se utiliza tanto en hechizos de protección como en aquellos orientados a obtener riqueza y belleza.

El Aloe vera es muy utilizado en América del Sur y Central por sus propiedades mágicas. En los países latinoamericanos se suele colocar la planta en las zonas de paso con el objetivo de detectar y absorber la energía extraña o negativa de las visitas, e incluso se recomienda tener una planta en el lugar de la casa donde se recibe a los invitados.

Además, el Aloe vera tiene mil y una aplicaciones en la medicina. Con el paso de los siglos se ha determinado su composición y descubriendo nuevas aplicaciones, muchas de las cuales fueron incorporadas a medicamentos que habitualmente se utilizan. Una de las características más importantes del Aloe vera es su capacidad como antiséptico natural, lo que, unido a su capacidad de penetración de la piel, hace que sea especialmente indicado para tratar quemaduras y cortes. Además, al mismo tiempo, actúa como anestésico y calma el dolor (por ejemplo, el muscular y articular). También es bactericida, antivírico, fungicida, antiinflamatorio, antiprurítico y muy nutritivo.

¿CÓMO CULTIVAR ALOE VERA?

Lo primero que se ha de tener en cuenta en el cultivo de Aloe vera, es que se trata de una planta de crecimiento lento, por lo que conviene plantar más de una. Dependiendo de las condiciones del clima y del suelo, la planta tarda en madurar entre año y medio y 5 años.

El Aloe vera se puede cultivar en patios y jardines, tanto como adorno o como planta medicinal. Se recomienda plantar la sábila entre los cactus y plantas suculentas debido a su similar forma de vida. Existen 2 métodos muy fáciles para cultivar Aloe vera: a través de sus hojas o por vástagos provenientes de la planta madre.

Cultivar a partir de vástagos (hijos):

Esta planta se propaga con mucha facilidad, ya que en las axilas de cada hoja se produce una yema o hijos desarrollados, los cuales crecen al lado de la planta madre. Por esta razón, siempre es muy común encontrar yemas que sirven de trasplante donde hay una planta adulta. Este es el método más utilizado  para reproducir la planta de Aloe vera, ya que al utilizar los vástagos de la planta madre, tendrás nuevas plantas muy similar a la madre.

Cuando se vea la presencia de vástagos en la planta madre, se recomienda ser eliminados o usados para plantar nuevas sábilas para evitar que estos hijos compitan por los nutrientes. El deshijado se debe realizar de preferencia durante los meses de primavera y otoño, nunca en invierno

En caso de que la planta madre se encuentre en una maceta, se debe retirar la planta del tiesto y sacar los vástagos (hijos) con la ayuda de un cuchillo (previamente desinfectado) e intentando conservar al máximo las raíces de los vástagos. Se recomienda elegir los vástagos de mayor tamaño.

Posteriormente, se recomienda recortar un poco las raíces de la planta madre, cambiar la tierra y abonar con granulado o humus de lombriz, para que la planta recupere su vigor.

En cuanto a los vástagos separados, deben plantarse en macetas de 12 a 14 cm de diámetro. A medida que crezcan se deben trasplantar a macetas más grandes, hasta llegar a su lugar definitivo.

Se debe colocar 2 dedos de grava en el fondo (para facilitar su drenaje) dentro de la maceta a utilizar y posterior mente el sustrato previamente preparado según lo mencionado en la sección “Cuidados de la planta”. Luego se cava un hoyo y se introduce el vástago y se rellena con el sustrato restante. Es importante aclarar que hay que cubrir la planta hasta el nacimiento de las hojas.

Cultivar a partir de hojas:

Otro método para plantar Aloe vera es desde una hoja, sin embargo, las probabilidades de que crezcan las raíces son bajas. Para esto se debe cortar una hoja de Aloe vera desde la base, esta debe medir aproximadamente 8 centímetros. Posteriormente, se deja secar la hoja durante aproximadamente 2 semanas hasta que ella cree una película sobre la parte cortada.

No conviene dejar que la parte cortada de la hoja del Aloe esté en contacto con la tierra cuando se plante, ya que podría llegar a pudrirse. Por lo cual se recomienda untar la parte cortada con un poco de canela molida y miel para evitar que las bacterias de la tierra ataquen la planta. Finalmente se planta la hoja verticalmente, por lo menos 1/3 del largo de la hoja dentro del suelo.

Otras plantas que requieren muy poco cuidado y fáciles de cultivar en el jardín son las petunias y la albahaca

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