dracenas

Dracenas

FLOR DE DRACENA

Dentro del amplio y variado mundo de las plantas, las dracenas es un término que incluye plantas de los géneros Dracaena y Cordyline. Estos géneros ocupan un lugar destacado en cuando a popularidad, debido principalmente a la facilidad de su cultivo y a la notable ornamentación no de sus flores, sino de sus hojas, matizadas de forma variada según las distintas especies y cultivares.

El nombre Dracaena procede, al parecer, de la palabra griega drakaina que significa “Dragón femenino”, por la relación con su savia rojiza llamada “sangre de drago”, a la que se le suponían apreciadas propiedades medicinales.

Color de la dracena

Las flores son blancas, con tintes purpúreos o verdosos.

¿Cuándo florecen las dracenas?

Las flores no suelen crecer sino hasta cumplida la planta los 8 a 10 años de edad, y cuando florecen, generalmente son en los meses de verano.

PLANTA DE DRACENA

Las dracenas son plantas que pertenecen al género Dracaena, que a su vez actualmente forma parte de la familia de las Asparagáceas (Asparagaceae). La Dracaena es un género de alrededor de unas 60 a 80 especies que comprende plantas pequeñas o arbustivas, de tronco leñoso y de apariencia muy ornamental. Estas plantas son originarias de Nueva Guinea y África y se distribuyen principalmente por las regiones tropicales de África y el sureste de Asia.

Este género está botánicamente muy relacionado con los géneros Cordyline y Pleomele, solamente difieren en varias características técnicas de las flores. Por lo que, algunas especies de estos últimos géneros son llamadas vulgarmente dracenas.

Cuidados de la planta

Las dracenas son plantas generalmente de cultivo muy sencillo, debiendo tener en cuenta solo unas mínimas consideraciones relacionadas con sus necesidades de luz, temperatura, humedad ambiental y riego.

De este modo, aunque están consideradas entre las plantas de interior con bajas necesidades lumínicas, está claro que se desarrollan mejor si la iluminación es medianamente abundante, especialmente en el caso de los cultivares de hojas matizadas, ya que la falta de luz decoloraría las hojas y las plantas no mostrarían todo su esplendor. Por lo que conviene situar esta planta en un lugar luminoso pero sin sol directo.

La temperatura óptima se halla alrededor de los 22 °C, tolerando temperaturas inferiores y superiores hasta cierto punto.

Los riegos deben ser moderados, ya que el exceso de agua puede producir pudriciones en las hojas. En la época calurosa, debe mantenerse la tierra húmeda, regando 2 veces por semana. En invierno, hay que dejar secar el sustrato antes de volver a regar. Una hoja sana debe tener cierta turgencia al tacto, siendo las hojas flácidas signo de exceso o falta de agua en principio, pues podría tratarse  igualmente de alguna enfermedad.

Es necesario abonar de vez en cuando, más si las macetas ya llevan bastante tiempo en casa, ya que la carencia de nutrientes en el sustrato provocará brotes raquíticos o se detendrá el crecimiento de la planta. Durante el verano, hay que agregar al agua de riego un abono líquido diluido de acuerdo con las recomendaciones del fabricante y repetir esta acción cada 2 o 3 semanas hasta septiembre.

Es aconsejable la limpieza de las hojas con un paño húmedo cuando éstas tengan polvo acumulado, pues ello favorecerá el intercambio de gases con la atmósfera y la fotosíntesis.

Por último, cuando se vea que las raíces ocupan toda la maceta, es aconsejable cambiar la planta a un recipiente de mayor tamaño. Esta operación se puede realizar durante todo el año y poniendo mucho cuidado en que no se rompa el cepellón de tierra y raíces en el trasplante. Este paso se recomienda hacerlo cada 2 años, añadiendo compost. Cuando la planta ya sea demasiado grande para manipularla, limitarse a renovar la capa superficial de tierra.

CARACTERÍSTICAS DE LAS DRACENAS

El género Dracaena incluye plantas policárpícas, arborescentes, arbustivas y subarbustivas, con los tallos más o menos erectos, simples o ramificados, herbáceos o gruesos y leñosos, a veces suculentos, a menudo con las marcas de las hojas viejas.

Las hojas se agrupan hacia el final de los tallos de forma dística o espiralada, y son lanceoladas, oblongas o lineares, pecioladas o sésiles y, a menudo, amplexicaules, de textura delgada o coriácea, con los márgenes enteros, careciendo de espina apical; son de color verde pálido u oscuro, y con frecuencia están variegadas con un punteado irregular o con bandas y líneas longitudinales o transversales, blanquecinas o amarillentas. La nervadura es fina, poco marcada y paralela desde la base, no apreciándose la nervación secundaria.

Las inflorescencias son terminales, ramificadas, generalmente formando panículas o racimos. Las flores son bisexuales y se disponen de manera solitaria, en pares o en glomérulos a lo largo de las ramas de la inflorescencia, suelen ser olorosas, de color blanco, a menudo con tintes verdosos o purpúreos.

El fruto es una baya globosa, deprimido-globosa o elipsoide, lisa o sulcada, de color amarillo o anaranjado en la madurez, con la pulpa rodeando 1 a 3 semillas relativamente grandes, globosas, discoides u otras formas irregulares, de color blanco o castaño.

TIPOS DE DRACENAS

  • CANCIÓN DE LA INDIA (Dracaena reflexa):

Su nombre proviene del latín reflexus que significa “reflejo” y es debido a sus hojas reflexas. Esta dracena es un arbusto o arbolito de 1 a 3 metros de altura, con los tallos delgados, simples o ramificados, con cicatrices de las hojas viejas. Esta es una especie muy variable de la que se reconocen al menos 3 variedades, la más conocida la Dracaena marginata:

  • DRACENA MARGINATA, DRACAENA DE HOJA FINA, DRAGO DE MADAGASCAR (Dracaena marginata):

Es una planta de follaje decorativo, con porte erguido y arbustivo, que puede alcanzar los 2 metros de altura en el interior. Las hojas son verdes con el borde rojo, a veces rosado, estrechas, de unos 30 cm de longitud y unos 2 cm de anchura, y crecen formando penachos desordenados. Sus flores son blancas. La dracena marginata es originaria de Madagascar y prefiere los lugares cálidos, húmedos y umbrosos. Esta planta necesita humedad, por lo que hay que pulverizar el follaje con agua tibia 2 o 3 veces por semana, sobre todo en verano.

De esta variedad se han obtenido los cultivares bicolor (con hojas verdes rayadas de crema y a veces también de rojo), magenta (de hojas con el centro verde oscuro y bandas de color castaño), tarzan (más espigada y con hojas de color verde oscuro con márgenes purpúreos), colorama (con hojas listadas de verde, rojo, rosado y crema) y tricolor (con hojas rayadas de verde, amarillo o crema y rojo).

  • BAMBÚ DE LA SUERTE (Dracaena braunii):

Su nombre es dedicado al botánico alemán Carl Friedrich Wilhelm Braun. También es conocida como Dracaena sanderiana, y este nombre honra al viverista de origen alemán establecido en Inglaterra, Henry Frederick Sander, gran especialista en orquídeas. Esta dracena es una planta herbácea rizomatosa de 100 a 130 cm de altura. Posee un rizoma subterráneo ramificado, anaranjado, de 20 a 25 cm de longitud, emitiendo al mismo tiempo tallos floríferos y estériles. Esta especie es utilizada como planta de interior o cultivada en maceta. Muy populares son los llamados “Bambú de la suerte”, que son los tallos de esta especie cortados justo por encima de un nudo (segmento), secados y sellados con cera, emitiendo más tarde brotes laterales. Esta planta gusta de buena iluminación pero no del sol directo. Si se tienen los tallos en agua, esta debe estar limpia y ser cambiada con cierta regularidad.

  • TRONCO DE BRASIL, PALO DE LA FELICIDAD (Dracaena fragrans):

Su nombre proviene del latín fragrans que significa “fragante, oloroso” y es debido a sus flores perfumadas. Esta dracena es un arbusto o arbolito de 3 a 6 metros de altura, con tallos solitarios o muy poco ramificados. Los viejos de hasta 30 cm de diámetro, al principio con notables marcas de las hojas viejas. Hojas de 60 a 100 cm de largo (incluso de 120 cm). Panícula poco ramificada, de 40 a 100 cm de longitud, con las flores agrupadas en glomérulos.

  • ÁRBOL DE DRAGÓN (Dracaena draco):

Su nombre proviene del latín draco que significa “dragón” y es debido a su apreciada savia rojiza conocida como “sangre de dragón”. Originaria de Marruecos, esta dracena es una planta arborescente de 6 a 12 metros de altura. Posee un tronco grueso y solitario, liso y grisáceo en los ejemplares jóvenes y rugosos muy agrietados en los viejos. El tronco no ramifica hasta que florece por primera vez lo que ocurre entre 10 a 15 años. Las flores son olorosas, en grupos de 4 a 5 sobre pedicelos articulados.

SIGNIFICADO DE LA DRACENA

Algunas de las especies de dracenas se les atribuyen la facultad de aportar suerte y felicidad según diversas culturas. Por ejemplo, el bambú de la suerte (Dracaena braunii) se caracteriza por ser transmisor de la buena suerte en los negocios según creencias populares japonesas. Además es un objeto esencial del estilo decorativo Feng Shui. Otras especies, como por ejemplo el palo de Brasil (Dracaena fragrans) se conoce por atraer felicidad al entorno donde habite. Pero, en algunas culturas se cree que si el arbusto crece hasta tocar el techo del interior donde habite, una persona de la familia muere.

¿CÓMO CULTIVAR DRACENA?

Al plantar dracenas sea por esquejes (parte del tallo) o a partir de una planta adquirida, es necesario utilizar una maceta lo suficientemente grande que permita que sus raíces crezcan sin problemas. Esta maceta debe contar con un buen drenaje y debe poseer tierra especial para plantas de interior y/o de hojas verdes. Con el fin de facilitar el drenaje, se recomienda colocar un lecho de bolas de arcilla, piedras pequeñas o grava en el fondo de la maceta. De este modo, es posible impedir que sus raíces permanezcan sumergidas en agua, ya que de lo contrario puede ser fatal, debido a que el exceso de agua podría hacer que sus raíces se pudran.

Cultivar a partir de esquejes:

La técnica más utilizada para plantar dracenas es a través de esquejes. La mayoría de las especies se multiplican por esquejes terminales de tallo o por esquejes de tallo de 5 a 8 cm de longitud.

Lo primero que se debe hacer es escoger un esqueje sano del tallo de la dracena original no mayor a 10 cm. A este esqueje se le deben eliminar las hojas y tratarlo con un polvo enraizante. Posteriormente, se cava un hoyo en la maceta con sustrato escogida según las indicaciones anteriores y se introduce la dracena. Luego se cubre con el sustrato, se riega para aplanar un poco el suelo y se coloca un plástico encima. Este plástico generará un ambiente húmedo que favorecerá el crecimiento de las nuevas raíces. Es recomendable un tutor (varilla o estaca) que ayude a mantener la planta recta mientras se generan las nuevas raíces. Además este tutor ayudará a que el plástico no esté en contacto con la planta. A medida que vaya transcurriendo el tiempo se debe ir eliminando el plástico para ir controlando la humedad.

Otras plantas fáciles de cultivar en el jardín son el diente de león y las bromelias

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